Con un entrenamiento, María Espinoza y Guillermo Pérez, recordaron sus hazañas doradas en Beijing 2008

María Espinoza hoy tuvo un entrenamiento muy especial y emotivo, ya que en la sesión de trabajo de la selección nacional en el Centro Nacional de Alto Rendimiento, se incluyó Guillermo Pérez, donde recordaron la preparación que tuvieron rumbo a los Juegos Olímpicos de Beijing 2008, evento donde ambos obtuvieron la medalla de oro.

“Recordar ese proceso y esa etapa que vivimos de muchos entrenamientos y que todo en ese momento era como la exactitud de cada entrenamiento, el estar dando más del 100 por ciento para alcanzar ese objetivo, y no solamente nosotros dos sino todos nuestros compañeros que nos ayudaron a formar esas medallas olímpicas”, declaró Espinoza.

El 23 de agosto del 2008, la sinaloense obtuvo la medalla de oro tras ganar la final de más de 67 kilos, a la noruega Nina Solheim por 3-1. En su camino al combate decisivo por la presea dorada, María venció en la primera ronda a la tunecina Khaoula Ben Hamza por marcador de 4-0, mientras que en la segunda etapa eliminó a la sueca Karolina Kedzierska por 4-2, y en la semifinal derrotó a la británica Sarah Stevenson por 4-1.

“Recuerdo mucho cada pelea, las sensaciones que tenía y sobre todo cuando me levanté en ese día que iba la competencia, me sentía feliz pero sí tenía mucha presión por ser unos Olímpicos, no sabía lo que pasaría pero si quería esa medalla de oro. Ahora lo recuerdo como el momento más grande en mi carrera como deportista porque fueron mis primeros Juegos, y el sueño de todo deportista es competir en esa justa y subir a lo más alto del podio”, mencionó.

Espinoza confiesa que el oro que obtuvo Guillermo Pérez, el 20 de agosto del 2008, le dio mayor confianza para salir al tatami e ir por el segundo metal dorado.

“Me dio mucha motivación y mucha seguridad porque al final hicimos el mismo trabajo y la misma planificación, y pensaba que si a él le fue muy bien, a mí también me irá muy bien, y dependía de mi, aunque también fue un poco de presión”, explicó.

Por su parte, Pérez indicó que obtener la presea de oro en esa justa olímpica le cambió la vida.

“El cambio fue muy rotundo de no tener ningún reflector, de ser un deportista más, y cuando regresé de los Olímpicos, se dio el reconocimiento y cada que paraba la gente me saludaba, y eso no era normal, entonces es cuando me cae el veinte de la hazaña que había logrado ese 20 de agosto, y que para mí fue un momento inolvidable”, mencionó Pérez.

Ambos taekwondoínes se encuentran en rumbos diferentes, María se mantiene activa y se vislumbra que llegue a Tokio 2020, para así competir en su cuarta justa olímpica, mientras que Guillermo, quien se retiró del tatami en el 2012, ahora es entrenador de su propia escuela en Uruapan, Michoacán.